Bukaneros. El barco pirata que regresa a Primera

La buena marcha del Rayo tiene mucho que ver con la fidelidad de su hinchada. La imagen de la peña rayista Bukaneros pasó del cielo al infierno en siete días. De liderar la defensa de los derechos de los desahuciados a ser acusados de participar en una reyerta con muertos. Así se vive desde dentro un partido en Vallecas.

Texto Líbero | Fotografía Lino Escurís.- La conmoción del asesinato de Jimmy en mitad de una batalla campal entre dos grupos ultras ideológicamente rivales (Frente Atlético y Riazor Blues) pudo ser una oportunidad para limpiar de navajas y barras de hierro las gradas de los estadios, pero también una injusta criminalización de la afición por el fútbol. Y sobre todo, una imposición de sordina a todos aquellos grupos que han aprovechado el altavoz mediático de un fondo de un estadio para defender aquello que sus representantes políticos no estaban haciendo. En una situación excepcional en las gradas de animación de los clubes españoles, la peña rayista Bukaneros permitió a un fotógrafo de Líbero vivir desde dentro una jornada de fútbol con sus miembros. Fue el 23 de noviembre de 2014, momento importante en la historia de Bukaneros cuando desplegaron una pancarta que fue un ejemplo para los medios de comunicación de todo el mundo. #Carmensequeda, decía la tela que defendía el derecho a la vivienda de una vecina de Vallecas de 85 años desahuciada de su casa ante la pasividad de la administración pública.

Los políticos sólo reaccionaron a la injusticia después de que el cuerpo técnico del Rayo Vallecano, liderado por Paco Jémez y la afición franjirroja mostraran al mundo la tropelía usurera. La pancarta #Carmensequeda no es la primera que posiciona socialmente a Bukaneros. “Recortáis a los pobres para repartirlo en sobres”, enseñaron al hilo de las investigaciones judiciales al partido del Gobierno. “Si el capitalismo no tiene salida, no te quites la vida ¡uníos hermanos proletarios!”, mostraron para apoyar una huelga general. Paco Jémez aseguró a esta revista que su equipo se parece cada vez más a su barrio, donde la gente está acostumbrada a recibir golpes y a levantarse con entusiasmo porque cree en su honradez y su honestidad. Son de izquierdas y no se esconden. Los miembros de Bukaneros han participado en gran parte de las manifestaciones contra el Gobierno en los últimos años. Por tanto, están en el punto de mira de la Delegación del Gobierno que ha empleado a fondo la fuerza contra las manifestaciones ciudadanas.

La pancarta #Carmensequeda no es la primera que posiciona socialmente a Bukaneros. “Recortáis a los pobres para repartirlo en sobres”,

Cristina Cifuentes, delgada del Gobierno en ese momento y envuelta ahora en un escándalo de falsificación de documento público, fue criticada desde la grada rayista que se ha mofado de que su marido fuese declarado en “ignorado paradero” por parte de la Comunidad de Madrid en una citación judicial. “Tras un registro riguroso del local, no encontramos a tu marido, deseamos que aparezca guapetona”, le espetaron desde la grada. En ese contexto, la Delegación del Gobierno acusó desde el primer momento a los Bukaneros de haber participado en la batalla del Río Manzanares. La peña lo negó enseguida y tuvo que insistir en una convocatoria de prensa en la que pidieron al club que publicara sus datos y números de socios para demostrarlo.

La Delegación del Gobierno, liderada por Cristina Cifuentes en ese momento, acusó desde el inicio a los Bukaneros de haber participado en la batalla del Río Manzanares

Al cierre de Líbero 11 (diciembre 2014) no hubo datos que esclareciesen qué pasó. Si las pruebas demuestran que algún miembro de Bukaneros acudió a la pelea hombro con hombro con los Riazor Blues, la respuesta deberá ser contundente por parte de Bukaneros. Su ejemplo como una afición comprometida y pacífica se vería ensuciada y su credibilidad perdida. Líbero estuvo en la grada para contar en imágenes una jornada de fiesta, de amor por la pertenencia a un club, de animación pacífica y juvenil. Y así fue y así lo demuestran las fotografías. Por un fútbol sin violencia y comprometido que ayude también desde los estadios a una vida pirata una vida mejor. •