Dani Carvajal sobre el Balón de Oro: «No todo es el gol y la última zona del campo.»

A veces piensa que puede ser el mejor jugador en su puesto en la historia del Real Madrid. Pero no deja de ser un chaval madrileño, de Leganés, dentro de un vestuario de Hollywood. Le gustaría jugar en la Premier y admite que en el Mundial se quedaron sin líder por el caso Lopetegui.

*Texto Diego Barcala | Fotografías Jerónimo Álvarez.- La prueba de que se trata de un futbolista distinto es que llega puntual a la cita en el barrio de Prosperidad de Madrid. A las 13.00 exactas, acompañado de un asistente de Nike, entra por la puerta Dani Carvajal (Madrid 1992). Pantalón corto y camiseta. Se ha entretenido poco frente al espejo después de entrenar. Paso seguro y decidido saluda uno por uno a las cinco personas que se encuentra. En esos 10 metros se percibe un detalle muy característico de su personalidad y de su juego. Es algo inquieto y eléctrico. Eso le permite anticiparse en defensa muchas veces, y llegar a línea de fondo con facilidad, pero esas pulsaciones siempre elevadas puede que le provocaran lesiones en partidos importantes: la final de Kiev del año pasado y la de Milán de 2016. “Estoy trabajando con un coach que me ayuda a enfrentar estas situaciones para estar más relajado y que no me vuelva a suceder”, admite frente al espejo de maquillaje.

En mis deseos periodísticos aspiro a que su juego vertiginoso se traduzca en titulares descontrolados. Pero a la rapidez de pies añade agilidad de mente. No se despista. Apenas se desvía del camino de lo políticamente correcto. Ni siquiera cuando recibe la pregunta sobre el suceso Lopetegui-Rubiales del Mundial. “Nos reunió y nos dijo que se le había presentado la oportunidad de entrenar al Real Madrid y que nos lo comunicaba para zanjarlo y centrarnos en el Mundial. Y lo entendimos. Después llegó Rubiales y el míster ya no estaba con nosotros. Al final son decisiones administrativas. No es que cayéramos en octavos por esto. Pero era nuestro líder. Nos quedamos sin líder, eso fue así, pero eso no explica todo el rendimiento en el mundial”. A diferencia de otros futbolistas cuya apariencia televisiva difiere de su aspecto real, Carvajal es tan corpulento como aparenta en la pantalla. Bíceps potentes, pectorales inflamados y gemelos prominentes. Cruza las piernas y se las agarra con las rodillas para contener los músculos. Pienso que si suelta las manos va a salir disparado con su pedazo de pie. “Sí, tengo un 44. un pie grande y ancho, pero no soy muy exquisito con las botas. Ahora uso las Nike Phantom y me vale con que me queden apretadas.

Por ejemplo, con Tiempo (el modelo de Nike para jugadores clásicos), al ser tan de piel, después de varios meses jugando con lluvia cedían un pelín y las cambiaba”, explica. Privilegios de profesional con los que soñaba cuando entró en el Real Madrid con apenas 12 años y las cámaras de Real Madrid Televisión ya estaban para grabar sus galopadas al fútbol siete con unas botas rojas que en ese momento lucía Baptista. “Las Total 90. Las primeras que tuve… Me acuerdo perfectamente de mis primeras botas. Unas Vapor grises multitaco con 20 o 30 tacos para césped artififcial. Lo tengo en la retina porque fui con mi padre a comprarlas”.

Eres de una generación de cantera que ha convivido con la tele grabando cada partido. ¿No es eso perjudicial para la formación de los niños?
Mi madre tiene todos los vídeos grabados. Entiendo lo que dices pero no tiene que ser malo. Para mis padres que yo saliera en la tele era lo máximo. Pero sí, también vivíamos casos de padres que iban a los entrenamientos y gritaban desde la grada a sus hijos que jugaran de una manera u otra. Sí que creo que hay que controlar eso. A mí, mis padres, si me veían jugar mal me decían que siguiera currando y listo, pero sé que no siempre es así.

Lo tuviste fácil porque dormías cada noche en tu casa, pero habrás vivido casos de fenómenos que se pierden por el camino.
Sí, es cierto que yo iba a casa cada día. Por ejemplo ser un chaval de 14 años de Almería y estar fuera de casa, asumirlo… No es fácil. Recuero algún caso de esos. No recuerdo el nombre pero había un zurdo bajito, de un año más que nosotros, que era buenísimo. Rápido, frenaba, jugaba… Y nada. Así es.

¿No sería Neymar? ¿Recuerdas cuando entrenó con el Real Madrid de niño?
Circuló por ahí que habías compartido un partido con él. Me lo dijeron por redes sociales. Yo no guardaba nada pero me acuerdo perfectamente de él. Estuvo entrenando con nosotros una semana y recuerdo que el entrenador nos dijo: ‘Chavales, este es Neymar, se va a quedar con nosotros etc’. Iba rapado, muy fino, superhabilidoso… Incluso me acuerdo que ese día le manteamos. ¡Sí, le hicimos un manteo! jaja… Claro, celebrábamos que se fuera a quedar y luego desapareció. Me acuerdo perfectamente.

Un lugar común de las entrevistas con Carvajal es recordar que inevitablemente siempre estará unido al Real Madrid por ser el niño que puso la primera piedra de la nueva ciudad deportiva junto con Alfredo Di Stéfano y Raúl. La foto de ese instante está ampliada y expuesta en las instalaciones de Valdebebas. Un niño rubio poniendo el cemento. El lateral derecho de esa época era Míchel Salgado que pasó una década en el club.

«Tengo claro que quiero jugar en la Premier. Es una experiencia que me apetecería mucho tener. No quiero tener esa espina clavada.» 

En alguna ocasión has dicho que tu ídolo era Míchel Salgado. Parece raro pero es que siempre jugaste de lateral derecho. Un caso extraño.
Nací lateral derecho. Otros se reconvierten, yo no. Míchel era mi ídolo porque le he visto mucho jugar. Además era rubio y con pelo largo y yo también era rubio y claro me fijaba mucho en él. De fuera me fijaba siempre en Lahm, cómo jugaba por los dos lados. Parecía que no era rápido, que no tenía nada especial pero siempre estaba en todas las jugadas decisivas. Pep [Guardiola] le llegó a poner de mediocentro. Sí, era un jugador capaz de dominar un partido desde el lateral derecho.

A Míchel Salgado le has superado con creces. ¿Te has planteado que tienes la opción de ser el mejor lateral derecho de la historia del Real Madrid?.
(La pregunta suena tan pelota que me obligo a explicarla). Quiero decir que cuando aparecen 11 históricos del Real Madrid hay mucha competencia en algunos puestos: Roberto Carlos, Marcelo… Delanteros ni te cuento. Pero de lateral derecho: ¿Chendo, Míchel Salgado…?
Alguna vez lo he pensado, no te voy a engañar. Estoy viviendo un ciclo y tengo una oportunidad histórica de ser el mejor lateral derecho de la historia del club, por los éxitos cosechados, la continuidad sobre todo, porque ser titular en este equipo es muy difícil. Y sí, me lo planteo como un reto, es así. Sin embargo, no siempre pareció que puedieras conseguirlo.

Tu primer contrato profesional fue en Alemania donde fuiste cedido sin haber debutado en el primer equipo. ¿Por qué se elige esa fórmula? En tu caso fue bien, pero no siempre es así.
La verdad es que yo quería quedarme. Hablaba con mi agente y veíamos que solo estaba Arbeloa, Essien y Lass Diarra para el lateral derecho. Yo me veía con hueco. Había hecho un buen año con el Castilla y creía que tenía opciones pero Mourinho me dijo que no me veía para el primer equipo. Recuerdo que entonces dije, vale me quedo y voy subiendo al primer equipo a entrenar, alterno con el Castilla. Pero el club me dijo que no, que preferían que saliera y jugara, que confiaban en mí. Y así fue. Me acuerdo que había interés del Sevilla y algún otro club. Fue mi primer contrato profesional, pero no el primer contrato. Con 16 años ya firmé el primero.

¿Cuando tuviste claro que serías futbolista? ¿Ahí, cuando firmaste ese contrato con 16 años?
La verdad es que en ese momento sí que tenía claro que iba a ser futbolista. Estudié, hice dos años de INEF en la Camilo José Cela que tenía un acuerdo con el SEK, el colegio al que íbamos en la cantera, pero lo tuve que dejar al irme a Alemania. Me daba pena pero es que a mí no me gusta estudiar a distancia. Soy de ir a clase, empaparme y aprender.

Hablando de curiosidad personal. Sé que falta mucho para que te retires pero a veces aburren las decisiones de algunos jugadores que se van a China o Catar pudiendo elegir el destino que quisieran. ¿Te has planteado ese momento?
Sí lo pienso. Y tengo claro que quiero jugar en la Premier. Es una experiencia que me apetecería mucho tener. No quiero tener esa espina clavada. Pero claro por otro lado quiero retirarme en mi club que es algo también muy bonito. Sí, es cierto que Catar, China… no nos engañemos es por dinero. Me gustaría mucho vivir la Premier pero ya se verá.

En tu generación está Morata, Sarabia, Fran Sol que ahora parece que triunfa en Holanda, pero también Jesé. ¿Hablas con él? ¿Qué le ha pasado? Hablo con él sí y espero que encuentre algún equipo y vuelva a jugar porque en París no está contando. Antes de la lesión estaba en su mejor momento, haciendo goles… estaba siendo decisivo. Pero tuvo mucha mala suerte porque no solo fue la lesión, luego tuvo una bactería que se coló en el quirófano con la operación, algo que pasa poquísimo y le tocó a él. Bueno, espero que vuelva.

La entrevista se produce en un momento de incertidumbre del inicio de temporada. El Real Madrid acaba de cerrar la vuelta de Mariano. Lopetegui se enfrenta al primer fuego al cambiar a Marcelo. Cristiano da una espantada de una gala por no ser premiado. Es momento de especular con el futuro.

Da la sensación de que ser entrenador del Real Madrid es complicado porque se puede hacer de todo menos entrenar porque los jugadores están muy por encima de su figura. ¿Qué tiene que hacer un técnico para dejar su sello en el juego de un equipo que lleva tres Copas de Europa seguidas?
En vestuarios como el del Real Madrid, en clubes grandes, de muchas historia donde hay tanto talento e historial tienes que gestionar el grupo. Eso y dar tu toque personal táctico y lo que se quiere sacar de cada uno es la clave del éxito. No puedes trabajar igual en el Leganés que cada tres años renueva toda la plantilla que en el Madrid donde las dinámicas están más hechas. Llegar después de tres Champions seguidas es un reto. Que salgamos al 200% en cada partido. Es su reto, que no vivamos del pasado.

«Nos faltó variar el juego. Movíamos bien la pelota de lado a lado pero nos faltaba mala leche arriba o un cambio de ritmo.» 

La principal novedad parece ser la presión que el equipo hace al perder un balón. ¿Es cierto o es palabraría de tertulia televisiva?
Es intenso en la presión tras pérdida. Tácticamente sin balón quiere que seamos más ordenados porque siempre se dice que el Madrid se rompe arriba o abajo. Quiere que controlemos eso. En tu lado lo tienes más fácil porque Modric ayuda mucho. Pero en el otro lado era muy complicado defender con Marcelo y Cristiano. Al final me gusta subir pero teniendo a Marcelo en la otra banda que aporta en ataque una bestialidad pues tengo que cubrir porque si no lo centrales sufren mucho. Modric me ayuda mucho. Todos los equipos buscan el equilibrio.

Hablando de Modric. ¿Sería de justicia poética para el fútbol que se llevara el balón de oro? En Líbero defendemos que estros premios son estúpidos en un deporte tan colectivo como el fútbol, pero él representa precisamente esa solidaridad de un equipo.
Estoy de acuerdo, este año Luka ha hecho un año fantástico. La Champions, ha llevado a su país que tiene tantos habitantes como una ciudad a la final del Mundial. Es la esencia del fútbol. Todo el mundo disfruta viéndole jugar. Por ejemplo hubo una oportunidad de dárselo a Andrés [Iniesta] y no lo recibió. Creo que todo el que ha visto a Andrés jugar sabe que era un espectáculo. No todo es el gol y la última zona del campo. Posiblemente Luca sea uno de los candidatos.

Antes hemos hablado de lo nocivo de los partidos de niños televisados y lo difícil que es llegar a la elite. Inevitablemente me he acordado de Cristiano Ronaldo en Kiev diciendo a la tele que era su quinta Champions. ¿Los jugadores como él son así por el ambiente, el espectáculo que envuelve esto o es que se trata de una persona excepcional?
Creo que va con la persona. Si no fuera tan individualista no habría conseguido lo que ha conseguido. Sus retos, sus ambiciones eran superarse cada día y es de elogiar porque no todo el mundo es tan inconformista como él. Hay gente que se deja llevar, él no. Cuidarse, fisio, entrenar, gimnasio, tratamiento de agua, cada partido… durante muchos años. Pero bueno, al final le preguntan y cada uno se expresa de una manera.

El gol de la final de Cardiff es a pase tuyo, el de la chilena de Turín, también. Es un jugador impresionante pero el equipo le ha dado mucho. ¿Le irá bien en Turín?
La Juve tiene mucha historia pero es un estilo diferente. Italia sobre todo. Siempre se es más defensivo, los equipos no juegan tanto al toque, vale el 1-0, no hay prisa… A ver cómo se adapta. Pero le va a ir bien, ojalá no nos toque sufrirle.

Deja un hueco de muchos goles que parece insustituible. ¿Se sustituye a una estrella así con más juego en equipo?
Se verá con el tiempo y los meses cómo gestionamos su marcha. Incluso con él éramos una familia. Era muy determinante y por su talento asumía muchos balones y se jugaba muchos, ahora no dependemos tanto de un hombre y hay que buscar pros y contras de esto.

Es decir, que sí, que hay que jugar más en equipo.
Claro, perdemos algo. Si mete 50 goles por temporada, pierdes algo, pero hay que compensarlo en equipo. Eso es el deporte. El grupo. Los éxitos son de un grupo. Hay que estar unidos y eso lo sabe el míster. 

Hablando con Carvajal de Cristiano Ronaldo uno se plantea qué pensarán los chicos de la cantera cuando llegan al vestuario y se topan con él. Carvajal es una especie de tipo normal que se ha colado en Hollywood.

En la celebración de la Copa de Europa del año pasado en el Bernabéu se veía a los jugadores con sus mujeres espectaculares, algunos con muchos hijos, otros con tribus de amigos a su alrededor… y tú estabas con tu grupo de amigos con aspecto de ser de toda la vida. ¿Son tus amigos del colegio?
Sí, del colegio y del instituto. Sigo haciendo vida en Leganés, voy allí al cine por ejemplo. Y mis padres y mi hermana siguen viviendo en Leganés.

¿Qué echas de menos de lo que debería ser tu vida madrileña si no fueras futbolista?
Echo mucho de menos poder tomar cañas en La Latina. O estar en la barra viendo música en directo. Son cosas que no puedo hacer. A ver, voy mucho al cine, al teatro, hago vida en Leganés y con mis amigos de toda la vida, pero es que hay cosas que son imposibles. Pero bueno, yo lo llevo con naturalidad que me saluden, fotos… Pero para ellos es incómodo y no me gusta por ellos. A mí no me importa. De hecho, insisto en que hago vida normal, si tengo que ir a un centro comercial, pues voy igual aunque no sea en la hora de más afluencia.

¿Cuál es el último concierto al que has ido?
Hace poco fui a Bad Bunny en el Wizink. Me gustaría ir a ver a Taburete por ejemplo y me hubiera gustado ver a Avicii.

Reconozco que lo de Taburete me ha dejado frío como un pez. Tengo la necesidad de extraer ese gusto musical del Iphone de Carvajal.

¿Taburete? Te recomiendo a Carolina Durante. Son unos chicos parecidos que seguro te gustan.
Ah, me lo apunto. El asistente debe apreciar la conversación demasiado suelta y advierte de que queda poco tiempo. Me quedo en blanco y suelto la primera pregunta que me sale para acabar:

¿Qué pasó en el Mundial? ¿Puede que esta selección ganase una Liga de calle pero sería imposible que ganara un Mundial?
Sí, estoy de acuerdo con ese análisis. Nos falto tener más variantes. Pero los torneos cortos son complicados porque un partido malo y estás fuera. Quizá nos faltó variar el juego. Movíamos bien la pelota de lado a lado pero nos faltaba mala leche arriba o un cambio de ritmo. • 

*entrevista realizada a comienzos de otoño de 2018.

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