Forlán: «El estilo del Cholo entra en cualquier equipo porque es aguerrido, porque es sacrificado, porque es luchador»

Como Gardel, no saltó a la fama en Uruguay, sino en Argentina, en Independiente y no en su amado Peñarol. Sencillo y eficaz hablando y pegando a la pelota. Su momento mundial fue el Balón de Oro de Sudáfrica 2010 y también su paso por el Atlético y el Villarreal.

Texto Enzo Olivera | Fotografías Franco Olivera y Cordon Press.- Saborear un mate amargo. Cerrar los ojos. Sentir la brisa del Río de La Plata. Mantenerlos cerrados. Oír a Carlos Gardel en una tienda de vinilos. Caminar por la Avenida 18 de Julio, la gran arteria capitalina. Es eso. Es discutir con todo el mundo. Todos son críticos, entrenadores y columnistas. Caminar por la Ciudad Vieja es comer una parrillada. Es ir a un kiosco y leer la portada de El País o La República: ‘Volvé Diego’. Porque Peñarol quiere la vuelta del ídolo. Sin embargo, la historia acaba con el ex del Atlético y Villarreal en Hong Kong. “¿Y qué querés? Estaba cansado del día a día de acá. Muchos problemas hay en el Uruguay”, balbucea el taxista mientras nos da el cambio. Caminamos y paramos por un café. El camarero argumenta la tesis: “Acá en el Uruguay hay mucho chanta (alguien de quien desconfiar). Seguro que Forlán se cansó. Hay mucho versero, mucha poesía…

“Gracias al fútbol, a los uruguayos nos conocieron en el mundo”, decía Mario Benedetti. Ni poetas, ni científicos, ni políticos. No. Uruguay es el fútbol ¿Qué hubiese sido de Diego Forlán sin la pelota de trapo? Porque aquel gurí (niños en Uruguay), que era un formidable tenista que pudo haber proyectado su carrera en la arcilla, eligió al césped ¿Por qué? “En su vida, un hombre puede cambiar de mujer, de partido político o de religión, pero no puede cambiar de equipo de fútbol. No puede cambiar de pasión”, la célebre cita de Eduardo Sacheri lo explica. Porque el abuelo de Diego, Juan Carlos Corazzo, fue seleccionador campeón de América en 1957 y 1967. Porque el padre de Diego, Pablo Forlán, ganó el mismo trofeo en 1967 como jugador. Además de la Copa Libertadores e Intercontinental en 1966 con Peñarol. Esos colores que tiñeron la piel de Diego, del gurí mirando desde abajo al padre y al abuelo con lágrimas en los ojos. La pasión que el propio 10 definió así, cuando levantó el máximo trofeo continental en 2011 con la celeste: “Esta copa la ganó mi abuelo, mi padre y ahora puedo levantarla yo”.

¿Cómo ves el fútbol de hoy?
Dinámico, rápido. Se emparejó mucho más. En el fútbol actual ya no entra la historia, los nombres y los apellidos. Hoy en día todo está mucho más equitativo en cuanto a la información que hay de los equipos, información vital para los cuerpos técnicos a la hora de preparar los partidos. Hoy podés llegar a perder con equipos que en el papel son inferiores, pero que ese partido lo ganaron más por preparación e información, que por talento. Por ejemplo, Holanda e Italia quedaron fuera del Mundial.

¿Qué significa para ti la Copa del Mundo?
Es lo más importante. Para mí es todo, están las mejores selecciones, los mejores equipos. Para los que aman el fútbol y sienten la pasión de este deporte como un estilo de vida como yo, es lo más importante que puedes vivir en tu carrera. El mundial me emociona, representar a tu país, ponerte la camiseta, escuchar el himno, estar en el camarín emocionado con tus compañeros y ver
la charla del entrenador, salir del túnel, mirar a tus compatriotas…
Es todo lo que soñaste cuando eras pibe, es un sueño cumplido, yo
lo viví...

Fuiste el mejor jugador del Mundial de Sudáfrica… ¿En qué lugar de tu vida está ese premio?
Es lo más lindo que hay aunque ya jugar con tu selección es espectacular. Es difícil de explicar en realidad. Ya estar en un mundial es una experiencia para toda tu vida; en mi caso pude estar en Japón y Corea 2002 en donde no nos fue tan bien… Y luego en Sudáfrica 2010 cuando pudimos lograr el cuarto puesto siendo protagonistas. A veces el resultado es una anécdota, porque estar ahí ya es un premio para vos y para tu familia, que jamás se olvida.

ATLETI
¿Qué tiene el equipo del Cholo que hace que el éxito deportivo se extienda en el tiempo?
Siempre cuando las cosas van bien es lindo estar. Yo tuve la experiencia de estar cuando comenzó esta onda positiva y se terminó con todo ese maleficio que había de años anteriores de no poder ganar títulos. Feliz de haber formado parte de ese grupo que le dio al Atleti tantas alegrías después de tantos años de intentarlo, alegrías como la Europa League y la Supercopa. Siento que como jugador debe ser muy lindo vivir este momento del Atleti hoy.

«CREO QUE LA DEFENSA DE URUGUAY ES UNA DE LAS MEJORES DEL MUNDO PORQUE TIENEN A GODÍN Y GIMÉNEZ EN EL ATLETI».

¿Lo cambiarías con tu época?
Para nada, no cambio en nada lo que viví en la época de los cuatro años que estuve en el Atlético de Madrid por lo que están viviendo ahora, jamás. Estoy feliz de la vida por los muchachos hoy, pero volvería a vivir lo que yo viví en el Atleti, feliz. Me pone contento por el momento que están viviendo hoy en el Atleti. Todo equipo parte por una buena defensa… Godín y Giménez son dos tipos que conoces muy bien…

¿Cómo han crecido tanto en su club?
Porque son grandes jugadores. Tienen muy buena sintonía entre ambos. Diego tiene la experiencia y Josema la juventud. El juego aéreo es su fortaleza y ambos comparten esa mixtura interesante, entre la potencia, velocidad y el cabezazo. Es increíble que sean los mismos centrales en la selección y en el Atleti, eso les dará un plus en el Mundial. Creo que la defensa de Uruguay es una de las mejores del mundo porque tienen a Godín y Giménez en el Atleti. Uno aprende del otro, lo van a sufrir los delanteros en Rusia.

¿Qué significó jugar en el viejo Calderón?
Es espectacular, las instalaciones, la gente, la ciudad misma es alucinante. Ser jugador del Atleti es algo diferente. La hinchada en sí es tremenda. Porque es gente que pasó mucho tiempo sin poder levantar copas y de un momento a otro esto cambió. Imaginate, ellos venían de muchos sinsabores, venían de Segunda y seguían y seguían yendo al campo y en cada comienzo de temporada pensaban que las cosas iban a salir muy bien y a las pocas fechas veían que era más de lo mismo, la verdad que sé que no fue fácil ser hincha del Atleti… Pero es increíble porque ser hincha en esas situaciones y llenar el estadio, para mí es más significativo que ser un hincha de un club que siempre gana. Es romanticismo puro.

¿Por qué Simeone ha tenido éxito en el Atleti?
Por su forma de ser. Es algo que viene desde que era jugador. Se ve que hay jugadores a los que les pegan los clubes. Él está hecho para el Atleti, aunque el estilo del Cholo puede entrar en cualquier equipo porque es aguerrido, porque es sacrificado, porque es luchador. Y es la manera de cómo identifica a sus equipos con él. En este caso el cariño viene de antes, porque ya había logrado cosas como jugador.

VILLARREAL
En Uruguay hubo una época que los pibes iban con camisetas del Villarreal, incluso más que del Atleti…¿Inolvidable esa Champions League en semifinales no?
Esa Champions League es una deuda que me quedó, pero bueno. Me quedo con los momentos inolvidables que viví con ese plantel en esa Champions. Teníamos un equipo con grandes jugadores, Marcos Senna y Román.

¿Nunca lo hablaste con Riquelme? Ese penal… Estar tan cerca para jugar una final de Champions…
La verdad que estábamos a nada de disputar una final contra el Barcelona mismo. Lamentablemente fue así. Pero nada, nunca se dio para hablarlo. Aparte sabemos de la calidad y jerarquía que tiene Román y esto nos ha pasado a todos, errar un penal, así que eso no va a cambiar su imagen de gran futbolista a nivel mundial y de gran compañero que fue, todos sabemos la jerarquía y la calidad que tiene Riquelme, ha errado, como todos, pero ha hecho goles muy importantes… esto es fútbol, no siempre salen las cosas como uno quiere.

Si tienes que elegir momentos en Villarreal… ¿El Pichichi?
Seguro que sí, el Pichichi y la Bota de Oro a nivel personal en cuanto a clubes es de lo más importante que pude lograr a nivel individual. Pero todo reconocimiento colectivo viene de la mano con un trabajo grupal notable. Ese momento coincidió con el segundo lugar que logramos en La Liga. Además, para nosotros fue importantísimo poder clasificar por primera vez en la historia a la Champions. Al siguiente año vino la semifinal de Champions, algo totalmente impensado por todos nosotros. La verdad, para mí es inolvidable.

¿Con qué gol del Villarreal te quedas?
Es difícil. Pero si tengo que elegir uno, te digo el gol contra el Levante, el segundo, que me da el premio Pichichi y la Bota de Oro, que además nos da la chance de lograr el tercer lugar en La Liga.

¿Te acuerdas del gol?
¡Claro! Fue una pelota larga, que me la dan dese el fondo de la defensa y yo voy por izquierda, casi entrando al área grande y la agarro de zurda al primer palo y la meto arriba al ángulo. Fue una alegría inmensa. •