Editorial. Líbero 32

Hacía mucho que no quedábamos por estas páginas. Desde que Casemiro asomó por la portada de Líbero en invierno han pasado muchas cosas y la mayoría malas, muy malas, pésimas. Hemos perdido a miles de personas y el fútbol ha sido empaquetado en el trastero de lo anecdótico. Y también de la nostalgia donde nuestro mundo de fantasía, vestuarios, héroes, leyendas, hierba y gradas siempre estará vivo. Benito, Antic, Peiró, Capón, Hunter, Sanz, Vendrame… El listado de apellidos del fútbol que el coronavirus ha fulminado es destacado y desgraciadamente sigue amenazando. En las pérdidas de estas semanas encontramos dos leyendas que merecen un homenaje en esta edición. Michael Robinson y Tomás Felipe ‘El Trinche’ Carlovich. Para nosotros, sin uno no existiría el otro. Empezamos por el inglés. En su autobiografía de 1996 ‘Las cosas de Robin’ cuenta cómo le cambió la vida un paseo por las oficinas de la Torre Picasso en Madrid en 1991.

En las pérdidas de estas semanas encontramos dos leyendas que merecen un homenaje en esta edición. Michael Robinson y Tomás Felipe ‘El Trinche’ Carlovich. 

Acudía a vender los derechos de televisión de un boxeador a Tele 5 o Canal Plus, ambas cadenas en las mismas oficinas, cuando se encontró con el periodista Alfredo Relaño. Un saludo, una propuesta, una reunión y unos meses después, Robinson estaba sustituyendo a Jorge Valdano en ‘El día después’, el programa visagra que llevó el fútbol en España desde la narración deportiva tradicional al lugar que merecía, dentro de la cultura popular del país, al nivel de la música o el cine. Michael Robinson tomó aquel trabajo y fue evolucionando hasta liderar desde 2007 el mejor programa deportivo de la televisión actual, Informe Robinson. Una referencia evidente de esta revista gracias a historias como la de Tomás Felipe Carlovich, narrada de manera brllante por el periodista Raúl Román. Un futbolista argentino legendario, bohemio y brillante que era absolutamente desconocido para el público en España hasta que en 2011 se convirtió en la obra cumbre del citado programa.

Un futbolista argentino legendario, bohemio y brillante que era absolutamente desconocido para el público en España hasta que en 2011 se convirtió en la obra cumbre del citado programa

Al menos para nosotros porque así como no es descabellado pensar que sin el libro de Robinson no existiría Líbero, tampoco es exagerado explicar que sin aquellos 25 minutos con la historia de Carlovich, no habría salido Líbero unos meses después precisamente con Jorge Valdano en portada. La historia del Trinche fue nuestra mayor inspiración. Las trágicas muertes de Robinson y Carlovich han sido dos entradas criminales por la espalda. Pero toca levantarse y ambos, desde sus mundos y perspectivas, nos enseñaron a ver el fútbol desde la mirada inocente y alegre de un niño que sueña con un caño o un gol por la escuadra. La ilusión transparente para querer que la pelota ruede, ajena a las desgracias de la vida, es lo que nos lleva a publicar este número en mitad de la crisis. No queríamos dejar de quedar con vosotros, nuestros lectores, a los que todo debemos. Nuestra razón de ser seguirá siendo contribuir a sumar leyendas como la del Trinche que gusten a Robin.. •