El 11+6 de David Gistau

En el club ideal que el periodista David Gistau ha elegido para Líbero hay mitos ochenteros, unos cuantos melenudos, calvos ilustres, alguna extravagancia, una alineación indebida, una camiseta para toda la vida y una notable presencia sentimental argentina.

1. René Higuita Siempre que se comprometiera a no intentar más parada que la del escorpión y a no comprometer al equipo con hallazgos de sustancias ilegales en los pasos de aduana de los aeropuertos. De lo contrario, llamaríamos a Grobbelaar.

2. Manfred Kaltz Esas larguísimas piernas, bajas las medias, con las que corría la banda, siempre me recordaron las aspas en las ruedas de la cuadriga de Mesala. Aquella Alemania del 82, potente y vertical, podía permitirse hasta forzudos de barraca de feria como Briegel y Hrubesch.

3. Rafael Gordillo Otro cuyas piernas me fascinaron. Las de Gordillo eran como alambres que le conferían un andar de insecto zancudo. Cuando regateaba, parecía una de esas prostitutas capaces de meterse en la boca un tallo de cereza y sacarlo con un nudo hecho.

4. Franco Baresi Es el propietario de algunas de mis pesadillas de madridista. Un jefe nato, un tipo sobre el cual se podrían construir aspiraciones imperiales. Siempre llegaba al cruce, siempre intimidaba, siempre transmitía, con su sola presencia, una sensación de invulnerabilidad. Nunca lo vi sonreír, y esto es un elogio.

5. Roberto Perfumo ‘El Mariscal’. Lo vi una vez en un puti-club de Buenos Aires, y era como un capo de la Camorra al que ronronearan las muchachas y adularan los hombres. Duro y aguerrido, convirtió en campeón a un equipo con vocación perdedora, Racing de Avellaneda.

6. Andoni Cedrún Por joder.

7. Kevin Keegan Inglaterra en los setenta y en los ochenta. No creo que pueda haber una época más feliz y pura, arrasada ya por el fútbol moderno. Peinado de guitarrista de Queen, un estilete en banda que, por convertir el regate en travesura, se hizo llamar ‘Super Ratón’. De niño busqué la huella de sus tacos en el campo de Navacerrada donde entrenó durante el Mundial 82.

8. Ricardo Bochini ‘El Bocha’. Ídolo histórico del Independiente que fue a la Libertadores lo que el Real Madrid a ‘la Orejona’. Enclenque, medio calvo, pintas de profesor de música. Pero un “regista” y pasador sublime que salía indemne de la violencia de cuando casi no había cámaras. Tuvo la mala suerte de coincidir con Maradona: eso le quitó el escaparate de la albiceleste, y por ello no es en Europa tan famoso como merece.

9. Alfredo Di Stéfano Fundador de una leyenda de la que formo parte sentimental. Si en casa tuviéramos un piano para colocar retratos familiares, él estaría. Se dejaba caer por todas las líneas, ahí donde hiciera falta, y mantenía la tensión de los compañeros con una mala leche cuartelaria. Goleador. Ganador. Se llamó saeta porque saetas hemos de cantarle cuando sale de procesión.

10. Diego Armando Maradona Si necesito explicarte por qué le daría el diez a Maradona en mi equipo, es que pasaste los años ochenta abducido por marcianos que no te dejaron ver fútbol. El gran gambeteador después del cual Argentina no ha vuelto a pasar de cuartos. Hacía cosas de dios menor. Aunque, sin el pase de Henrique, jamás habría conseguido el gol a los ingleses.

11. Andoni Cedrún Es que de seis no nos funciona.

Presidente A la inglesa, o al estilo de los propietarios americanos Cualquiera que sea solvente, casi anónimo, que no busque fama personal, ni poder, ni posición social, y que no intervenga en las decisiones deportivas. Eso excluye a todos los españoles. entrenador

El Míster Peregrino Fernández Para saber por qué, léase a Osvaldo Soriano. También me vale Eisenhower.

Estadio Avellaneda Muchos de los que han ido desapareciendo, uniformados luego en la reconstrucción por estadios que parecen todos el mismo. Pero me quedo con el fondo popular de la Doble Visera de Avellaneda, porque ahí transcurrieron los domingos de un tiempo muy feliz.

Camiseta Una adidas ochentosa y amarilla, con el cuello negro, bastante fea. Mi padre me la prestó para jugar las pachangas con los amigos durante un verano, pero me pidió que se la devolviera para usarla él después. No pude hacerlo porque murió.

Bar Cualquiera, en realidad Pero bar de la esquina de toda la vida bajo el credo de Mahou. No me gustan los “Sports-bar” a la americana que están entrando en Madrid. 

Himno ‘You’ll Never Walk Alone’ Ninguna originalidad en esto. O como empezar a ganar el partido en semejante comunión de las almas. Me iría hasta a una guerra con cualquiera que me permitiera formar parte de ese himno. •