El fútbol en Auschwitz

En la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938 cientos de sinagogas ardieron, miles de establecimientos judíos destrozados y comenzaba, por tanto, el horror nazi. En los campos de concentración también hubo un hueco para el deporte lo que fue para muchos un ejercicio de supervivencia. Así lo relata el galés Ron Jones en su libro 'El portero de Auschwitz'.

No cabe duda que en muchos los aspectos de la vida en fútbol sirve como una vía de escape.  Si hablamos de la Segunda Guerra Mundial existe un ejemplo que dignifica este deporte en medio del horror.  Nos situamos en 1943 cuando un galés llamado Ron Jones es trasladado como prisionero británico a Auschwitz-Birkenau, sobran las palabras. El campo de concentración más conocido de la historia tuvo un rincón para el balompié. Jones trabaja durante 12 horas al día toda la semana excepto los domingos. Es ese día cuando, como en cuenta en su libro ‘The Auschwitz Goalkeeper’, galeses, escoceses, irlandeses e ingleses disputaban un torneo con equipaciones cortesía de la Red Cross (Cruz Roja). “Creo que los nazis nos dejaban jugar para mantenernos tranquilos”, confiesa Jones.

Liberado en 1945, el portero galés no duda en confesar ahora (con 94 años) que el fútbol salvó la vida de muchos de los que estuvieron allí. Una desconexión del horror, mejor plenitud física y algo de esperanza rodeados de masacre

Uno de los aspectos más destacados fue que, según Jones, el fútbol les ayudó a mantenerse más sanos que el resto y que no fue coincidencia que la mayoría de los jugadores sobreviviese esos años. Ron Jones llegó a perder doce kilos, una cifra mucho menor comparada con la mayoría de personas que estuvieron en Auschwitz. Liberado en 1945, el portero galés no duda en confesar ahora (con 94 años) que el fútbol salvó la vida de muchos de los que estuvieron allí. Una desconexión del horror, mejor plenitud física y algo de esperanza rodeados de masacre. “Marcar un gol, hacer una parada o algo similar te llenaba de forma que no te volvieses loco”. Este relato nos introduce en una historia magnífica contada en un libro imprescindible para los amantes del fútbol y de la vida en general.

 *A continuación el vídeo de la visita de los jugadores de la selección inglesa a Auschwitz durante la Eurocopa de 2012