La irrepetible gesta del filial del Real Madrid en la Copa del Rey

El próximo mes de junio se cumplen 40 años de uno de las logros más increíbles del fútbol español. Con el nuevo formato de la Copa del Rey hemos visto como un equipo de Segunda División, el Mirandés, se ha vuelto a plantar en semifinales y desde 1980 ningún club de esa categoría ha logrado llegar a la final. Fue el caso único del Castilla.

Rodrigo Marciel.- Resulta muy llamativo que el último equipo de Segunda que alcanzo una final copera fue el hoy conocido como Real Madrid Castilla, es decir el filial del club blanco que por aquel entonces si que podía disputar la Copa. El mérito de aquellos jóvenes fue aún mayor teniendo en cuenta el formato de aquella época. Más partidos, eliminatorias todas a doble partido y gran parte de los duelos ante equipos de Primera División.

El Castilla, fundado en 1971, pudo disputar como los otros grandes filiales el torneo del ko hasta 1990 cuando la Federación lo prohibió. Este hito queda por tanto para siempre como un logro que, sino cambia la ley, no será superado nunca. Rivales como Hércules, Athletic Club, Real Sociedad o Sporting de Gijón cayeron ante el segundo equipo de Chamartín. Fue tal el impacto de este filial que los partidos de casa, en vez de jugarse en la Ciudad Deportiva, se jugaron en un repleto Santiago Bernabéu, como si del primer equipo se tratase. La final, para orgullo blanco, fue ante el Real Madrid que goleó a su filial por 6 tantos a 1 pero dándoles acceso a la competición europea ya que el Madrid ya la disputaba por su clasificación en Liga.

La final, para orgullo blanco, fue ante el Real Madrid que goleó a su filial por 6 tantos a 1 pero dándoles acceso a la competición europea ya que el Madrid ya la disputaba por su clasificación en Liga.

La Recopa, que reunía a los campeones o subcampeones de Copa, fue el colofón final  de una plantilla que tocó techo en el viejo continente. Sólo una eliminatoria pero ante el West Ham inglés. El premio final fue jugar en las islas y ganando el partido de ida por 3 a 1 aunque siendo eliminados por un 5 a 1 en la vuelta. Fue una eliminatoria muy accidentada siendo el partido de vuelta a puerta cerrada por incidentes con los hooligans en la ida. El Bernabéu, eso sí, reunió a 40.000 fieles y el partido de Londres fue denominado como el partido fantasma ante la ausencia de público.

Resulta curioso comprobar como el futuro de aquellos jóvenes no fue tan exitoso como su temporada. De aquella plantilla del Castilla sólo llegaron al primer equipo tres jugadores siendo Ricardo Gallego y Agustín los más destacados.

EL PARTIDO FANTASMA Los medios ingleses titularon así a un duelo que sólo reunió a unos 200 espectadores.