Las mejores anécdotas contadas en 10 años de Líbero

Anécdotas, frases brillantes o locas, ajustes de cuentas... Las entrevistas de 10 años de Líbero reunidas en un capítulo de 20 páginas del Especial 10 años de Líbero.

Líbero.- Todo cobra sentido cuando un exfutbolista comienza a contar intrahistorias de vestuario. O cuando una actriz se comporta como una hooligan en una entrevista. O cuando un entrenador ajusta cuentas ante un periodista. Hemos reunido las mejores anécdotas, frases e historias salidas en 10 años de entrevistas en Líbero. Aquí tienes una muestra.

Jorge Valdano sobre una llamada de Maradona (Líbero 1)

«Maradona me llamó hace tiempo dos o tres veces y no me encontraba y ya cuando hablamos me dijo: 'Valdano, ¿vos que te pensás que sos? ¿Maradona?' Buenísimo».

Benjamín Prado sobre Joaquín Sabina y celebrar de los goles (Líbero 1)

«Nos juntamos a ver partidos en casa de Joaquín [Sabina] que es el que tiene la tele más grande. Recuerdo el derby en el que a los 15 segundos el anterior Ronaldo ya había metido gol. Luis [García Montero] y yo nos limitamos a hacernos un gesto, que repetimos en el segundo. Cuando el Madrid metió el tercero a los 40 minutos, Joaquín se levantó y nos gritó: “¡Metéos vuestra piedad y educación por el culo. En mi casa se celebran los goles o ya sabéis donde está la puerta!”. No soportaba nuestra falta de entusiasmo. Si algo detesto en este mundo es el futbolista que no celebra el gol».

Quique González y las botas (Líbero 1)

«Lo de las botas rosas lo llevo fatal. El otro día las ví en el Corte Inglés, no rosas, fucsias. Eso no me gusta. ¡Las botas tienen que ser negras hombre!»

Mágico González le enseña San Salvador a Antoni Daimiel (Líbero2)

«Mágico quería quedarse de fiesta pero cedió no sin antes pedirnos un último favor: “De camino al hotel les quiero llevar a un lugar. Es mi deseo enseñarles eso para que me entiendan mejor, que conozcan de dónde soy y quién es y ha sido mi gente”. El coche se introdujo en las vísceras de un barrio aún más negro de oscuridad, entrando en un callejón solo iluminado por las luces al paso de aquel coche a 10 km por hora, entre baches. Ambas aceras estaban repletas de gente recostados o tumbados contra las paredes, unos aparentemente dormidos, otros pegados a una botella y muchos consumiendo crack o esnifando pegamento y productos de limpieza. Mágico bajó la ventanilla y saludó a varios, incluso señaló a uno como su hermano. Satisfecho por la visión que nos había regalado no cesó de allí al hotel en bregar para convencernos de que nos quedáramos, que horas después nos iríamos los cuatro a la playa para pasar allí dos o tres días».

Kanouté y la paz en el Islam (Líbero 3)

«Sí que es cierto que los musulmanes tenemos un problema con grupos radicales que en nombre de nuestro Dios actúan de forma equivocada. Es una pena, nuestros textos sagrados hablan de paz y de mejorar la situación del prójimo. El Islam no admite la violencia. Para mí, la religión nunca ha sido un tema de conflicto. Me crié en una familia en la que mi madre era cristiana y mi padre musulmán. He convivido con gente que no cree en Dios, que cree en Alá o en el Dios cristiano. Es algo a lo que estoy acostumbrado desde pequeño y siempre he respetado la libertad de cada persona para creer en lo que considere mejor para su vida».

Juan Villoro (Líbero 3)

«Detesto ver un partido con alguien que trata de desmitificar el fútbol»

Paulo Futre, Luis Aragonés, Pizo Gómez y ganar al Madrid (Líbero 4)

«Luis [Aragonés] me despertó a las 2 de la mañana, ya lo había hecho otras veces. Pum, pum.

-Abre, soy el míster.

-¿A ésta hora?

-¿Te acuerdas de la humillación a Pizo Gómez? (Años antes, varios jugadores de Madrid se mofaron de Pizo diciéndole que era su ídolo y pidiéndole autógrafos en un semáforo)

-Claro.

-Pues hoy ha llegado el día de vengarle, ¡Mírame a los ojos, no me puedes fallar ni a mí, ni a tus compañeros! Desde hoy, usted va a ser el ídolo de Michel, Hierro, Gordillo y compañía para toda la vida.

Luis era el gran motivador. Un genio. Ganar el Madrid era lo máximo. Yo hice una promesa en otra ocasión, si ganábamos en el Bernabéu daría diez vueltas al estadio por fuera. Victoria 0-3. Terminé a las 6 de la mañana. No podía ni andar».

Jero Romero y el Mikasa (Líbero 4)

«El Mikasa, según recuerdo, tenía una vida propia y rara. Nuevo, no botaba ni se movía. Viejete, volaba como un Jabulani. Qué cosas, no había quién lo entendiera. Pero el Mikasa era lo que había, y había muchos. De repente, la población de mikasas se disparó y hubo uno en todas las casas. Nos anormalizó a todos por igual. Para acabar de entenderlo todo, hoy le tengo que preguntar a mis padres si el Mikasa era barato y si no, como haría un niño, ¿por qué?».

*Lee el resto de anécdotas en la nueva edición de Líbero 42 Especial 10 años.