Los fichajes imposibles de Lendoiro

*Víctor Losada.- Más de veinticinco años después, Augusto César Lendoiro (Corcubión, 1945) por fin puede darse el gusto de ver el fútbol desde casa y celebrar los goles sin miramientos en el sofá. La “silla eléctrica”, como apoda al palco, tiene nuevo propietario. Lejos de distanciarse del mundo del balompié y adoptar una vida contemplativa, se ha enrolado en un nuevo proyecto como embajador de la LFP. Sonriente y con semblante relajado, solo se tensa cuando hablamos de las fotos. “Si puede ser, una mejor que dos”. Así es Lendoiro, huidizo en las entrevistas, esquivo ante los objetivos pero muy cercano en el trato, afable. Un hombre que ya en edad juvenil fundó un equipo de fútbol, el Ural. De hecho, durante sus años como presidente del Deportivo lucía el escudo del Ural en la solapa. Ahora porta orgulloso el del conjunto herculino. Se define como un amante del turno de noche, hasta el punto que el propio Ángel Torres se cansó de los hábitos de Lendoiro. “Llamé un día al club y me dijeron que hasta las cuatro de la tarde no se levantaba”. Una acusación de la que el mandatario gusta defenderse. “Mientras otros dormían, nosotros estábamos muy despiertos cerrando fichajes sin nadie que nos molestase”. Que se lo digan al PSV, que se acostó con el fichaje de Andrés Guardado casi cerrado y se levantó con el mexicano en A Coruña. Fiel a su estilo, el de Corcubión guarda celosamente sus secretos para unas memorias a las que ha empezado a dar forma con mucho mimo. Pese a que recalca que “fichamos a los que quisimos fichar”, nos revela los nombres de aquellos que fueron capaces de no sucumbir a sus encantos.

SAVIO
“Uno de los casos más curiosos durante mi mandato es el de Sávio Bortolini. Es público que jugó en el Real Madrid y luego en la Real Sociedad. Sin embargo, pocos saben que lo tuvimos fichado poco antes que el Real Madrid, estaba negociando con los dos clubes a la vez. Digamos que había una doble negociación con nosotros y con ellos. Llegó a un acuerdo con los dos pero finalmente se fue al Bernabéu”. •

ROMANTSEV

“Tras conseguir el ascenso en el último partido ante el Murcia, en el que llegó a arder la cubierta de Preferencia Superior, buscábamos un nuevo entrenador para nuestro regreso
a Primera División. El elegido era Oleg Romantsev, técnico del Spartak de Moscú, que posteriormente lo fue de la selección rusa. De hecho, teníamos firmado el contrato pero se asustó al ver el equipo que tenía el Deportivo cuando habíamos ascendido y no volvió”. •

LUXEMBURGO

“Además del caso de Romantsev, también tuvimos el de Vanderlei Luxemburgo. Tenía
firmado el contrato con el Deportivo y lo incumplió. Queríamos ficharlo para la temporada 98/99, después de haber tenido como entrenadores a Carlos Alberto Silva y José Manuel Corral. Luxemburgo aprovechó para irse al Corinthians”. •

FALCAO
“En la temporada 2008/2009 estábamos peinando el mercado en busca de un delantero con el que apuntalar la plantilla y Radamel Falcao estuvo muy cerca de terminar en A Coruña. Lo teníamos prácticamente hecho, hasta había un inversor que ponía el dinero. Pero todo se ralentizó por culpa de ese mismo inversor que se fue escondiendo. Además, River vendió a Marco Ruben al Villarreal y solucionó el problema económico que tenía. Así fue como nos pusieron más problemas por Falcao, pero estuvo muy cerca del Deportivo igual que Lucho
González”. •


MASCHERANO
“Con Mauro Silva encarando la recta final de su carrera, empezamos a sondear el mercado en busca de un sustituto de garantías. En Argentina, empezaba a despuntar un centrocampista llamado Javier Mascherano, que estuvo muy cerca de hacer las maletas y venirse a Coruña. Tanto fue así, que estuve hablando personalmente por teléfono con él sobre su incorporación”. •


DECO
“La historia de Deco es muy curiosa, se podría decir que no estuvimos muy inspirados en ese momento pero debemos recordar el equipo que tenía el Deportivo en aquella época. Hay que poner su llegada en contexto, teníamos a jugadores de la talla de Mauro Silva, Djalminha, Donato o Flavio Conçeicao. Lo cierto es que Jorge Mendes insistió muchísimo en que hiciésemos su fichaje, pero tuve que decirle que según los informes que teníamos, no merecía la pena. De hecho, no hizo falta ni verlo en vídeo”. •

KARPIN

Valeri Karpin estaba hecho, pero no quise dividir a la afición. Es un tío súper listo y se hubiese quedado enseguida con la gente, se habría ganado a la afición. Estaba convencido que hubiese sigo un gran fichaje para el Deportivo. Estábamos de acuerdo totalmente, él quería venir y el acuerdo con Miguel Santos, su representante, era total. Decidí que era mejor mantener la paz social, de hecho llegó a haber pintadas en Riazor”.


AMOROSO

“En su día quise hacerme con los servicios de Amoroso, que después se marchó a Italia donde triunfó. Me fijé en él en la época en la que era compañero de Luizao en Brasil, en elGuaraní. Además, en la temporada 2012- 2013 también quise fichar al delantero y al extremo derecho del Atlético Paranaense. Eran Ederson y Marcelo. Se complicó el tema y luego fue imposible realizar el fichaje. Quedaron segundos o terceros en el Brasileirão, y curiosamente Ederson fue el pichichi de aquella temporada”. •


FLAVIO CONCEIÇAO
“La mayor parte de los jugadores que quisimos fichar, los fichamos. Uno que
fue muy importante posteriormente a nivel económico fue el fichaje de Flavio Conceiçao, se lo arrebatamos al Madrid y años después se lo vendimos. Es el claro ejemplo de lo que no se debe hacer en el fútbol: decir que lo vas a fichar. En aquella época era imprescindible mantener el secreto del jugador que estabas observando y siguiendo”. •

*ilustración de Denís Galocha.