Los 'Three amigos' del Wigan, contado por Roberto Martínez

Tres jóvenes del filial del Real Zaragoza abrieron camino en el fútbol inglés fichando por el Wigan en 1995. Uno de ellos era Roberto Martínez, actual seleccionador de Bélgica, que recuerda aquella aventura.

Fotografía Agencias 

(En la foto 1 Roberto Martínez e Isidro Díaz con sombreros mexicanos celebrando el ascenso en 1997)

*Rodrigo Marciel,- La historia del éxito de los jugadores españoles en Inglaterra no comienza con la llegada de Cesc Fábregas, ni con el brutal impacto de Benítez o Torres en Liverpool y ni tan siquiera con otros muchos vínculos entre dos países con una gran tradición futbolística. El relato que hoy se vive como algo natural, en la Premier League comienza en los años 60. Dave Whelan era entonces un futbolista más del Blackburn Rovers que se había tenido que retirar antes de tiempo para dedicarse al mundo empresarial. “Juega la final de la FA Cup con el Blackburn en 1960 se rompe la pierna, lo tiene que dejar. Compra una empresa de deportes, llamada JJB Sports y crea un imperio llegando a abrir cuatro tiendas en España”, cuenta Roberto Martínez (Balaguer, España 1973), actual seleccionador de Bélgica que comenzaba a dar sus primeros pasos como futbolista en las categorías inferiores del Real Zaragoza a principios de los 90.

“Juega la final de la FA Cup con el Blackburn en 1960 se rompe la pierna, lo tiene que dejar. Compra una empresa de deportes, llamada JJB Sports y crea un imperio llegando a abrir cuatro tiendas en España”, cuenta Roberto Martínez 

Whelan era un enamorado del fútbol fuera de las islas. Cuando se hace cargo el modesto Wigan Athletic, en la Tercera División, basa su proyecto con una premisa clara: internacionalizar el club, una osadía en el país que inventó el deporte rey. Su tienda de deportes, como la mayoría de sus negocios, iba como la seda, era una ‘naranja mecánica’ empresarial, tocaba intentar esa fórmula en el fútbol que era su gran pasión. “Whelan compra el Wigan en el 95 en una situación muy delicada y el proyecto es tener en cinco años un estadio de 25.000 aficionados y al club en la Premier League. Además tenía casa en Mallorca. Envía al entrenador del Wigan de ese momento a vernos y da luz verde al fichaje. Traer tres españoles a la tercera división, la más baja profesional de Inglaterra, la verdad es que era una gran baza mediática porque no era nada normal”, sentencia Roberto Martínez. Paul Hodges, mano derecha de Whelan en sus tiendas en España y general manager de JJB Sports, aconseja el fichaje de Jesús Seba, Isidro Díaz y Roberto Martínez, jugadores del filial zaragocista en 1995, un movimiento tan extraño como atractivo. ¿Fichar a tres jugadores jóvenes españoles para la categoría más baja del fútbol inglés? ¿Qué hacían tres chavales en ese fútbol tan distinto? ¿Cómo encajarían si no saben ni el idioma? “Era como ir a la luna, había mucho glamour. Nosotros íbamos a las ligas menos conocidas. La gran diferencia del fútbol británico con el fútbol europeo es que había 92 clubes profesionales, y mucho más”, afirma Roberto Martínez.

"Traer tres españoles a la tercera división, la más baja profesional de Inglaterra, la verdad es que era una gran baza mediática porque no era nada normal"

Para los ‘Three amigos’, el apodo con el que rápido fueron denominados en Inglaterra (en alusión a la película bajo el mismo nombre), el impacto fue radical. “La primera instrucción que me da el entrenador en el primer saque de centro es la de tirar el balón hacia el lateral derecho del otro equipo, cuando toda la vida te habían dicho que si pierdes o das el balón es un crimen futbolístico. Lo primero que te decían en el fútbol británico en ese momento es: si la tiras al lateral derecho y conseguimos saque de banda ya hemos avanzado territorio y tenemos una jugada a balón parado y ocasión de gol. La ganancia territorial y esa influencia del rugby que tenía y tiene el fútbol británico era un contraste brutal en esos años sobre lo que era lo correcto y lo que no”, señala Roberto Martínez al vivir sus primeros días en Wigan, para ellos Marte.

ROBERTO MARTÍNEZ jugando con el Wigan en el año 2000

El fútbol es fiel reflejo de cada cultura y en ello incide el actual seleccionador de Bélgica con anécdotas del último fútbol inglés más romántico, como así lo describe. “Viví el último fútbol inglés más auténtico, de eso no hay duda. Recordamos el de las historias de Best, de los 70, 80… El futbolista más talentoso, el virtuoso, era una inspiración. Eso ha cambiado muchísimo. Jesús e Isidro eran jugadores muy habilidosos. En uno de los primeros partidos, Jesús se tira y nuestro propio capitán esprintó desde el otro lado del campo, le agarró y le dijo: ‘Eso no se hace aquí....*

*accede al reportaje al completo en Líbero 36. Toda la información sobre suscripciones en este enlace o en nuestra tienda online.

Los 'Three amigos' del Wigan, contado por Roberto Martínez

Tres jóvenes del filial del Real Zaragoza abrieron camino en el fútbol inglés fichando por el Wigan en 1995. Uno de ellos era Roberto Martínez, actual seleccionador de Bélgica, que recuerda aquella aventura.

Fotografía Agencias 

(En la foto 1 Roberto Martínez e Isidro Díaz con sombreros mexicanos celebrando el ascenso en 1997)

*Rodrigo Marciel,- La historia del éxito de los jugadores españoles en Inglaterra no comienza con la llegada de Cesc Fábregas, ni con el brutal impacto de Benítez o Torres en Liverpool y ni tan siquiera con otros muchos vínculos entre dos países con una gran tradición futbolística. El relato que hoy se vive como algo natural, en la Premier League comienza en los años 60. Dave Whelan era entonces un futbolista más del Blackburn Rovers que se había tenido que retirar antes de tiempo para dedicarse al mundo empresarial. “Juega la final de la FA Cup con el Blackburn en 1960 se rompe la pierna, lo tiene que dejar. Compra una empresa de deportes, llamada JJB Sports y crea un imperio llegando a abrir cuatro tiendas en España”, cuenta Roberto Martínez (Balaguer, España 1973), actual seleccionador de Bélgica que comenzaba a dar sus primeros pasos como futbolista en las categorías inferiores del Real Zaragoza a principios de los 90.

“Juega la final de la FA Cup con el Blackburn en 1960 se rompe la pierna, lo tiene que dejar. Compra una empresa de deportes, llamada JJB Sports y crea un imperio llegando a abrir cuatro tiendas en España”, cuenta Roberto Martínez 

Whelan era un enamorado del fútbol fuera de las islas. Cuando se hace cargo el modesto Wigan Athletic, en la Tercera División, basa su proyecto con una premisa clara: internacionalizar el club, una osadía en el país que inventó el deporte rey. Su tienda de deportes, como la mayoría de sus negocios, iba como la seda, era una ‘naranja mecánica’ empresarial, tocaba intentar esa fórmula en el fútbol que era su gran pasión. “Whelan compra el Wigan en el 95 en una situación muy delicada y el proyecto es tener en cinco años un estadio de 25.000 aficionados y al club en la Premier League. Además tenía casa en Mallorca. Envía al entrenador del Wigan de ese momento a vernos y da luz verde al fichaje. Traer tres españoles a la tercera división, la más baja profesional de Inglaterra, la verdad es que era una gran baza mediática porque no era nada normal”, sentencia Roberto Martínez. Paul Hodges, mano derecha de Whelan en sus tiendas en España y general manager de JJB Sports, aconseja el fichaje de Jesús Seba, Isidro Díaz y Roberto Martínez, jugadores del filial zaragocista en 1995, un movimiento tan extraño como atractivo. ¿Fichar a tres jugadores jóvenes españoles para la categoría más baja del fútbol inglés? ¿Qué hacían tres chavales en ese fútbol tan distinto? ¿Cómo encajarían si no saben ni el idioma? “Era como ir a la luna, había mucho glamour. Nosotros íbamos a las ligas menos conocidas. La gran diferencia del fútbol británico con el fútbol europeo es que había 92 clubes profesionales, y mucho más”, afirma Roberto Martínez.

"Traer tres españoles a la tercera división, la más baja profesional de Inglaterra, la verdad es que era una gran baza mediática porque no era nada normal"

Para los ‘Three amigos’, el apodo con el que rápido fueron denominados en Inglaterra (en alusión a la película bajo el mismo nombre), el impacto fue radical. “La primera instrucción que me da el entrenador en el primer saque de centro es la de tirar el balón hacia el lateral derecho del otro equipo, cuando toda la vida te habían dicho que si pierdes o das el balón es un crimen futbolístico. Lo primero que te decían en el fútbol británico en ese momento es: si la tiras al lateral derecho y conseguimos saque de banda ya hemos avanzado territorio y tenemos una jugada a balón parado y ocasión de gol. La ganancia territorial y esa influencia del rugby que tenía y tiene el fútbol británico era un contraste brutal en esos años sobre lo que era lo correcto y lo que no”, señala Roberto Martínez al vivir sus primeros días en Wigan, para ellos Marte.

ROBERTO MARTÍNEZ jugando con el Wigan en el año 2000

El fútbol es fiel reflejo de cada cultura y en ello incide el actual seleccionador de Bélgica con anécdotas del último fútbol inglés más romántico, como así lo describe. “Viví el último fútbol inglés más auténtico, de eso no hay duda. Recordamos el de las historias de Best, de los 70, 80… El futbolista más talentoso, el virtuoso, era una inspiración. Eso ha cambiado muchísimo. Jesús e Isidro eran jugadores muy habilidosos. En uno de los primeros partidos, Jesús se tira y nuestro propio capitán esprintó desde el otro lado del campo, le agarró y le dijo: ‘Eso no se hace aquí....*

*accede al reportaje al completo en Líbero 36. Toda la información sobre suscripciones en este enlace o en nuestra tienda online.