Prosinecki: «La guerra y las lesiones. Soy un luchador. Así soy y así es mi manera de jugar»

Fue el primer fichaje mediático. El primero del que se hablaba antes de su precio que de su manera de jugar. Y el último romántico. Un enamorado de la pelota que se negó a adaptarse. Eso le impidió ser mejor, pero no más grande. Un ídolo nacional que triunfó en tierra enemiga.

Diego Barcala.- La primera vez que le pedimos la entrevista era todavía seleccionador de Bosnia. Han pasado cuatro años pero por fin, desde Zagreb sonó el teléfono como respuesta a la petición por WhatsApp. “Hola amigo, soy Robert, no hay problema, yo estoy en Zagreb siempre temprano”. Robert Prosinecki (1969, Schwenningen, Alemania) vive en la ciudad de su familia y está en absoluta paz consigo mismo. No guarda rencor ni remordimiento con el pasado por una carrera maltratada por las lesiones y su peculiar estilo de juego. Es un símbolo del fútbol romántico, del que ha hecho a un pequeño país de cuatro millones de habitantes famoso en todo el mundo por el talento de sus futbolistas.

La charla se produce vía zoom. Podemos observar algo de su domicilio familiar. Roberta, una de sus dos hijas, le ayuda con la conexión. Pese a estar en pleno mes de febrero todavía tiene algunos adornos navideños. A mitad de la charla pide permiso para fumar. Es difícil abordar a este rubio de 53 años que aparenta algunos más por los surcos de su cara. Mientras recuerda anécdotas y quiere tener la posesión de la conversación todo el tiempo cambia su tono radicalmente, pero siempre desde un tono entrañable, amistoso. Su aspecto ha cambiado mucho respecto a ese rubio esquelético que llamaba tanto la atención en el todavía fútbol gris de 1991. Ahora luce una panza prominente y tatuajes que le asoman por los brazos.

Queremos repasar toda tu vida. Desde niño. Naciste en Alemania donde tus padres migraron a trabajar. ¿Aprendiste allí a jugar al fútbol?
Más o menos. Mi familia vivía ahí, nacimos ahí mi hermana, mi hermano y yo. Volvimos a la exYugoslavia con 10 años, a Zagreb. Empecé muy joven porque en Alemania con 5 años ya entrenaba. Mi primer equipo se llamaba Stuttgarter Kickers que a veces estuvo en la Bundesliga pero ahora creo que están en cuarta, pero tenían muy buenos terrenos y escuela de fútbol y ahí empecé. Después volvieron mis padres con 10 años ya empecé en el Dynamo de Zagreb.

¿Fue en esa primera infancia cuando desarrollaste esa manera peculiar de jugar tuya, tan pegado siempre al balón?
Yo creo que naces con esto. No me enseñó nadie. Así era mi forma de jugar y así jugaba. Hasta los 18 estuve en Dynamo Zagreb, en todas las etapas incluso jugué un partido con primer equipo y después marché a Estrella Roja.

«Soy un luchador, así soy en la vida. No me escondo nunca, quería siempre el balón y cuando no salían las cosas… Así es mi manera de ser y mi manera de jugar»

Fue en ese momento cuando te topaste por primera vez con Miroslav Blazevic (después fue su seleccionador con Croacia en el Mundial de 1998), el entrenador del Dynamo de Zagreb que dijo que no valías para ser profesional.
Empecé con él a jugar en Primera. Después dijo que nunca sería jugador que no era bueno para el Dynamo y mi padre me llevó al mejor equipo de Yugoslavia de entonces, el Estrella Roja donde fui titular hasta que me fui al Real Madrid. Después fue seleccionador de Croacia y estas cosas pasan. Él en esa época pensaba que era demasiado joven y que no iba a llegar a ser jugador y… bueno, fallos hay en todos los lados y vivimos muy cerca, él todavía tiene 86 años y bebemos café por las mañanas. Ahora somos muy buenos amigos. Estamos bien, no tengo ningún problema con él. Pero cuando eres joven estás enfadado porque quieres cambiar de amigos, de ciudad, de equipo… pero ya cuando eres mayor se te pasa esto.

CHILE 87» Suker y Prosinecki en el bus de los campeones sub20. Foto: Tomisla Mihaijlovic.

Ahora que eres entrenador entenderás mejor esas cosas que te pasaron de jugador.
Ah no, no … ese fallo que cometió conmigo yo no puedo hacerlo… estoy bromeando. Ahora lo ves de otra manera. Cuando eres jugador solo piensas en ti mismo, ahora necesitas pensar en 25 jugadores, el staff…

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OTROS TITULARES DE LA ENTREVISTA:

«La guerra y las lesiones. Lo pasé bastante mal porque siempre estaba lesionado, un año no jugué, me costó mucho volver a estar en forma»

«El Buitre marcaba sus goles, pero nos faltó muy poco para ganar la Liga. Martín Vázquez, Míchel, tenían mucho talento. O Hierro. Bueno, de Fernando no puedo ni hablar, es uno de los mejores jugadores que he visto en toda mi época en España»