Sara Serrat: «Solo estamos dadas de alta desde hace tres años»

‘Parando letras’ es el primer libro de la polifacética portera de Huelva, Sara Serrat. Futbolista, escritora, directora de una escuela de guardametas y monitora con presos. Unas semanas después de realizarse esta entrevista ha conseguido firmar un contrato con el Sevilla de Monchi para la temporada 2019-2020.

Fotografía Alberto Díaz Pérez

*Texto Noelia Núñez.- La portera Sara Serrat (Huelva, 23 años) acaba de salir de la cárcel. Tiene buena cara. Trabaja allí como monitora de actividades deportivas con presos por las mañanas. “Me tratan bien, me preguntan por la liga o me cuentan que han escuchado el partido”. Llega al estadio del Recreativo de Huelva para hacer la entrevista, pero antes, el fotógrafo sugiere hacer unas tomas con balones. Ella no lo duda y sale literalmente corriendo a su coche para venir con refuerzos. Trae un saco con unas 20 pelotas. “De mi escuela de porteros”. Sara Serrat se ha quedado a las puertas del mundial de Francia después de jugar con la selección los partidos previos a la convocatoria definitiva. Es una de las mejores en su puesto de la liga. Ha jugado su última temporada en el Sporting Puerto de Huelva, su club desde niña, que se ha salvado del descenso por los pelos. El seleccionador Jorge Vilda no la llevará al campeonato pero para ella ha sido “un premio, un plus de motivación para conseguir la mejor versión” de sí misma. No cuesta creer su ambición al conocer su agenda: portera profesional, entrenadora en su propia escuela de porteros con niños y jóvenes de 5 a 18 años y monitora de actividades deportivas en la prisión de su ciudad. También escribe semanalmente en una columna del diario local Viva Huelva y, por si fuera poco, acaba de publicar Parando Letras (Pabilo Editorial), su primer libro.

No cuesta creer su ambición al conocer su agenda: portera profesional, entrenadora en su propia escuela de porteros con niños y jóvenes de 5 a 18 años y monitora de actividades deportivas en la prisión de su ciudad. 

Es puro nervio. Se va feliz del Sporting pero quiere seguir creciendo profesionalmente en la elite. Sobre la mesa tiene varias ofertas, entre ellas, una “muy buena del Sevilla”, pero la decisión la tomará durante el verano: “Mis padres serán los mayores consejeros”. El hecho de que acabe de terminar el máster le ha hecho plantearse salir del club que le ha dado muchas alegrías. “Es un hasta pronto, no un adiós”, dijo en la rueda de prensa de su despedida del club. - ¿Los porteros estáis hechos de otra pasta? - Creo que sí. Tenemos la mente amueblada, pero también un poco loca. Podemos ser héroes o villanos. 'Parando Letras' lo refleja. El libro, que es un compendio de algunos de sus artículos publicados en prensa, habla de superación, de esfuerzo, progreso y, en general, de las estocadas de la vida desde un punto de vista personal. “Quien nos dijo que no podíamos, no sabía que teníamos un ejército de valientes. Las ganas siempre ganan la partida”, dice en uno de sus textos.

» 'PARANDO LETRAS' Sara Serrat posa en la primera foto en la portería del estadio Colombino junto con un ejemplar de su libro de artículos y reflexiones recién editado. Aquí, con los balones de entrenamiento en el mismo campo.

Es consecuente. Comenzó a darle al balón con 7 años en un equipo de barrio. A los 13, cuando se popularizó el programa de baile 'Fama, ¡a bailar!' dudó por un instante: “Quiero bailar o jugar”. Y se decantó por el Sporting que le dio una oportunidad. “Hice tres o cuatro paradas y se me dio bien”. Más tarde Jorge Vilda contó con ella en la sub-17 y en la sub-19, donde fue subcampeona de Europa. “Cuando empecé tenía claro que el fútbol solo podía ser una afición”. Por eso siempre tuvo un plan b. Estudió Ciencias del Deporte, un máster de investigación en Educación Física y otro de formación de profesorado.

Su objetivo a largo plazo es sacarse las oposiciones para ser profesora de Educación Física. Todavía hay muchos factores en los que el fútbol femenino puede mejorar. “Los clubes pequeños como el Sporting, que no están respaldados por equipos masculinos, lo tienen más difícil”. ¿Jugarían mejor? “No lo sé, pero algo tan sencillo como jugar en el Nuevo Colombino (el estadio del Recreativo de Huelva), haría que viniera más gente a vernos, daría más ingresos al club, tendríamos una mejor plantilla y atraeríamos más publicidad. Al final todo suma”. Eso sí, los beneficios con la inversión de Iberdrola en la liga ya se han hecho notar. “Desde luego ha ayudado a profesionalizar el fútbol femenino. Por fin hemos sido dadas de altas, pero solo desde hace tres años. Hemos mejorado en comunicación, en servicios médicos, y hasta hemos viajado alguna vez en tren, cosa que nunca habíamos hecho”. ¿Y el salario, bien? Ríe, mejor no hablar.

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