Se acerca la hora Rivaldo. Así fueron las horas clave de su fichaje

Se acerca el final del mercado de invierno, cuando las prisas, los faxes (¿siguen existiendo?) y los talonarios arden. Se cumplen 20 años de uno de los pases de última hora más sorprendentes. A Mauro Silva, como compañero de habitación de Rivaldo, les tocó aconsejarle. Así lo vivieron.

Diego Barcala.- Saltaron todas las alarmas en un Deportivo de La Coruña que en 1997 aspiraba a todo. El FC Barcelona les quitaba sin tiempo de reacción a su figura, Rivaldo, uno de los fichajes del año. Había hecho una temporada inmensa en Riazor sustituyendo al ídolo local, Bebeto. Fue Pichichi con Raúl en la temporada 96/97 y cualquiera sabía que tenía un balón de oro en sus botas. Horas antes de que acabara el plazo de inscripción en Liga de Campeones, el Barça pagó los 24 millones de su cláusula. El Depor poco pudo hacer, Rivaldo no tenía otra opción y el Barcelona se hacía con las palancas mágicas del brasileño. Mauro Silva era el compañero de habitación de Rivaldo y le tocó hacer de mediador entre todas las partes. Un capitán.

Dices que estuviste cerca del fichaje de Rivaldo. ¿Es cierto que decidió contigo irse?Fue así. Estábamos en la habitación después de desayunar. Sonó el teléfono: “Rivaldo, que el Barça te quiere fichar. Piénsalo porque te llamamos en 15 minutos”. Se llevó un susto y me dijo: “Mauro, no sé qué hacer”. Le dije: “Mira Rivaldo, ¿Tú estás a gusto? ¿Tu familia está bien”. Y me dijo: “Sí, estoy muy bien”. Le dije:  “Pues piensa un número por lo alto y pide”. Entonces llamó y dijo quiero ganar tantos millones libres de impuestos y le dijeron en 15 minutos: “Vale”. Y así fue. Entonces le dije: “Rivaldo, te tienes que marchar porque ya te has comprometido, no te puedes echar atrás”. Era el Trofeo Teresa Herrera y nos sentamos después del partido Rivaldo, Lendoiro, José Manuel Corral, que era el entrenador, y yo. Y cuando Rivaldo le dijo A Lendoiro la oferta, pues le dijo: “No hay nada que hacer”.

«Mauro, no sé qué hacer». Le dije: «Mira Rivaldo, ¿Tú estás a gusto? ¿Tu familia está bien?»

Rivaldo triunfó en Barcelona y el Deportivo supo reinvertir el dinero en futuros grandes jugadores. Ya había llegado Dalminha. De hecho compartieron equipo en Teresa Herrera de ese año.

Y el Depor de Lendoiro siguió soñando muchos años más. El Barcelona amortizó los 4.000 millones de pesetas (El Deportivo había pagado 1.000 al Palmeiras). La inflación del fútbol nos sorprende. Aquella cantidad en 1997 gastaba mucha tinta en las portadas. Era una inmensa fortuna nunca vista. Por 24 millones de euros, hoy en el fútbol se paga un año de salario de las grandes estrellas. 

Entrevista completa a Rivaldo

Entrevista completa a Mauro Silva