'Un millón de veces', por Enrique Ballester

Todo el mundo en España hablaba de lo simpático que era el Cádiz. Simpático mis cojones. El gol de Kiko, que entonces era Quico. Aquellas salvaciones milagrosas, o como queramos llamarlas, que solo alimentan nuestra inquina hacia el Cádiz.

Enrique Ballester | Ilustración. Gervasio Ciaravino.- A veces agradezco quedar con un amigo y que llegue tarde. Cada vez es más complicado tener un rato para pensar, con tantas obligaciones. Si quedo con alguien en un bar, me siento y pido algo, y ese alguien es impuntual y no aparece, dispongo de un buen rato para pensar. Me esfuerzo un montón para dejar el teléfono móvil en el bolsillo y me pongo a pensar en cosas importantes. Las personas adultas necesitamos estos espacios para la reflexión profunda, sin distracciones, así que agradezco que mis amigos lleguen tarde.

Como digo, mis pensamientos suelen ser de lo más relevante. Abordo temas capitales para el porvenir de Occidente. ¿Qué me ha hecho a mí el Cádiz? Por ejemplo, puedo ponerme a pensar qué me ha hecho a mí el Cádiz Club de Fútbol y por qué debería o no odiarle. Para desarrollar este pensamiento necesito la máxima concentración posible. A veces saco un libro y simulo que lo estoy leyendo para que nadie me moleste. Me gusta imaginar que la gente me observa y piensa 'qué tío más interesante'. Me gusta imaginar que la gente me ve con mi libro, mis gafas, mi barbita y mis canas, misteriosamente solo en la mesa de la esquina, y piensa 'estamos ante un auténtico intelectual, un literato del siglo XIX, pura élite', mientras yo estoy pensando qué me ha hecho a mí el Cádiz.

Me gusta imaginar que la gente me ve con mi libro, mis gafas, mi barbita y mis canas, misteriosamente solo en la mesa de la esquina, y piensa 'estamos ante un auténtico intelectual, un literato del siglo XIX, pura élite', mientras yo estoy pensando qué me ha hecho a mí el Cádiz

Pues mira. Por culpa del Cádiz bajó mi equipo a Segunda División, en 1991, y eso que le habíamos ganado un par de jornadas antes. Pienso esto y me esfuerzo muchísimo otra vez para no sacar del bolsillo el teléfono móvil y mirar en Youtube los resúmenes. No lo necesito, la verdad, porque ya los he visto un millón de veces, aunque un poco me apetece. Aquel gol en Castalia de Igor Dobrovolski. Y aquella remontada del Cádiz en los últimos minutos de la última jornada, con el gol de Kiko Narváez para ganar al Zaragoza y enviarnos a Segunda, que alguno pensará que guardo un rencor excesivo, pero aún no hemos vuelto a Primera y vamos a pisar el 2026. Ojo, de 1991 a 2026. Desde 1991 hay un niño en Castellón que guarda rencor al Cádiz.

No solo uno. Cuando al fin llega mi amigo, obviamente, hablamos del Cádiz. ¿Qué nos ha hecho a nosotros el Cádiz? La típica conversación que hemos tenido un millón de veces. Todo el mundo en España hablaba de lo simpático que era el Cádiz. Simpático mis cojones. El gol de Kiko, que entonces era Quico. Aquellas salvaciones milagrosas, o como queramos llamarlas, que solo alimentan nuestra inquina hacia el Cádiz. La que se está llevando, a distancia y a lo tonto, el Cádiz. Le estarán pitando los oídos ahora a alguien en Cádiz. Tuve un amigo del Erasmus que era de Cádiz. Era buen tío, pero al Castellón lo bajó el Cádiz. En verano fui a dar una charla a Cádiz y casi compro a mi hijo una camiseta del Cádiz. 

Tuve un amigo del Erasmus que era de Cádiz. Era buen tío, pero al Castellón lo bajó el Cádiz. En verano fui a dar una charla a Cádiz y casi compro a mi hijo una camiseta del Cádiz

En realidad, el Castellón podría haber comprado el partido de la penúltima jornada, contra el Logroñés, y se hubiera salvado. En realidad aún más realidad, podría decirse que tuvo la oportunidad de hacerlo, no quiso y luego fue tarde. ¿Qué nos ha hecho a nosotros el Logroñés? ¿El auténtico Club Deportivo Logroñés? Pulga se fue a jugar a otro Logroñés, cuando había tres Logroñeses. Qué bueno era Pulga. Veía todos los partidos que podía de aquel Logroñés. Fui a Lleida a ver al Castellón solo porque iba a debutar Pulga. Fue el mismo día del estreno de Robinho en Cádiz. Joder, el Cádiz. ¿Qué nos ha hecho a nosotros el Cádiz? La típica conversación que volveremos a tener un millón de veces. 

Nunca he jugado a ningún videojuego con el Cádiz, añado. Por lo que sea, ni al PC Fútbol ni al Football Manager. Ni al FIFA o como ahora se llame. Es algo en lo que reparo en ese instante y de alguna manera empiezo a preocuparme. Quizá la obsesión sea demasiado grande. Tampoco era nada personal contra nosotros lo del Cádiz. Han pasado más de 30 años y solo querían salvarse. Apunto que podríamos hacer las paces, con el pobre Cádiz, y centrarnos en algún otro trauma, que tenemos muchas opciones. Mi amigo, en cambio, se mantiene firme y con la confesión de la tarde me convence: todavía hoy, nunca ficha jugadores del Cádiz en Biwenger. •