Líbero.- A la Copa del Mundo la envuelven varias polémicas. Desde el formato extenso que llevará a los mejores jugadores (aquellos que pasen de ronda) al cansancio extremo hasta el precio inicial de las entradas, que tuvo que descender a fuerza de las quejas globales.
A continuación, el drama en torno a las entradas y los motivos por los que tanto consultoras, auspiciantes y casas de apuestas o casino con 100 giros gratis sin depósito se frotan las manos pensando en este evento global.
DE $4.185 A $60 PARA VER LA FINAL
Cuando la FIFA dio a conocer los precios iniciales de algunas localidades para la Copa del Mundo 2026, la polémica estalló. Algunos de los paquetes para la final alcanzaban precios de hasta $4.185.
La cifra para ver en vivo el evento generó rechazo inmediato entre asociaciones de hinchas y los aficionados históricos de distintos países, entre los que se encontraban fans españoles.
La presión de los aficionados de todo el mundo tuvo tanto impacto que la FIFA terminó dando una marcha atrás histórica. El recorte fue drástico y por eso ahora habrá entradas de 60 dólares disponibles para todos los partidos del torneo, incluida la final.
Este nuevo precio se enmarca en una nueva categoría llamada "Supporter Entry Tier", creada únicamente para los seguidores más leales de las selecciones nacionales, que serán gestionadas por las federaciones de cada país. Para cada encuentro, el cupo estimado oscila entre 400 y 750 entradas por selección, una cifra limitada, pero potente a nivel simbólico.
500 MILLONES DE SOLICITUDES PARA CONSEGUIR ENTRADAS
La rebaja de precios fue llamativa, sobre todo si se tiene en cuenta que antes del anuncio el organismo coordinador del fútbol ya tenía 20 millones de solicitudes, que subieron a 500 millones durante la primera fase de venta.
Más allá de los costos de las localidades, se trata de un récord absoluto para la competición, con peticiones que procedían de más de 200 países. El número que refleja la demanda alta, especialmente en mercados donde la pasión por el fútbol supera a los presupuestos familiares, como Europa y América Latina.
Para garantizar igualdad frente a los hinchas, la FIFA organizó un sorteo entre los solicitantes, un mecanismo que ya había sido implementado en ediciones anteriores. Aquellos que no tuvieron suerte en ese sorteo, que ocurrió el 13 de enero, podrán volver a intentarlo en futuras fases de venta, a medida que se liberen nuevos cupos.
El organismo se aseguró de aclarar que los costos se mantendrán estables dentro de cada fase. Además, frente a las críticas por la plataforma de precios dinámicos, indicó que los ingresos generados por la Copa del Mundo serán reinvertidos en programas de desarrollo del fútbol masculino, femenino y juvenil en las 211 federaciones miembro.
LOS MOTIVOS POR LOS QUE SE ESPERA UNA AFLUENCIA Y VISUALIZACIÓN RÉCORD
Más allá del debate por los precios, el Mundial 2026 reúne una serie de factores que ilusionan a los aficionados y que abrieron nuevas polémicas entre los jugadores y los clubes.
El punto más caliente de la agenda es el formato ampliado, con 48 selecciones. Este incremento de participantes eleva el número total de partidos a 104, repartidos a lo largo de los 39 días de competencia.
Aunque aumenta las posibilidades de asistencia y de consumo televisivo, también configura un calendario apretado y extenuante para los jugadores que lleguen a la final. Asociaciones de futbolistas y los mismos clubes ya se han expresado en contra, debido al riesgo incrementado de lesiones.
Así y todo, la FIFA mira otros números. Según sus propias estimaciones, más 6.000 millones de espectadores podrían estar atentos al Mundial si se cuentan distintas plataformas diferentes a la TV. El dato sería aún superior a los registros del Mundial de Qatar 2022, que alcanzó a más de 5.000 millones de personas según mediciones multiplataforma.
En términos de asistencia presencial, se espera una afluencia récord. México ya prevé recibir a más de 800.000 aficionados en sus sedes de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, un impacto que se sentirá no solamente en los estadios, sino en el empleo y en el turismo.
UN MUNDIAL INTERESANTE PARA LOS AUSPICIANTES
El interés no es solamente de los aficionados, sino también de las empresas que quieren venderles a ellos. Estudios de la consultora Nielsen Sports indican que existe una novedad en torno al Mundial. En esta ocasión, el mercado norteamericano será uno de los más interesados en el evento.
Además, según la consultora, el 76% de los seguidores del fútbol en Estados Unidos pertenece a los segmentos Millennials y Gen Z, lo que indica un recambio generacional. Entre los interesados, un 22% es de origen hispano y un 34% cuenta con ingresos familiares superiores a los 100.000 dólares anuales, un perfil atractivo para las marcas internacionales.
Para los patrocinadores el volumen del torneo es tentador, sobre todo para las marcas de consumo masivo. Para la FIFA, representa una prueba de equilibrio entre negocio, accesos a precios moderados y legitimidad como organismo regulador del fútbol. •