Monchi: «En el 88 fui a probar con el Madrid y no llevaba guantes. Me los prestó el portero del Castilla, un tal Julen Lopetegui»

Mezcla la fidelidad a Bilardo con la fe en el 'Big data' pero no desvela mayor fórmula del éxito que el trabajo y la humildad. Lidera un equipo de 12 personas que cada año obra el milagro deportivo y económico para un club que cambió la Segunda por la UEFA en apenas 6 años.

Fotografía Juan Carlos Rodríguez Aparicio

*Diego M. Díaz Salado.- En el último año anormal, hubo cosas normales. Habitua les. Como que el Sevilla de Monchi besara plata. Sí, el Sevilla de Monchi. Está bien dicho. Porque a la sazón, Monchi es el denominador común de los éxitos actuales. Tres rachas de títulos, con tres plantillas y entrenadores distintos, dos presidentes y un único director deportivo: Ramón Rodríguez Verdejo, el ‘León de San Fernando’ (San Fernando, Cádiz; 1968).

No conozco a ningún director deportivo que sea un semidiós para tanta gente.
Buf. El fútbol es muy volátil. Del “Monchi, qué bueno eres” al “Monchi, vete ya”, hay cuatro o cinco partidos. Para lo bueno como para lo malo, siempre salgo en la foto. ¡Pero eso de semidios nada, eh! No exageres.

Te dicen el hijo pródigo. Tu regreso fue algo así como que el león recibió la llamada de la selva.
Siento quitar una parte emotiva a esta pregunta, porque yo no pensaba volver al Sevilla. Al contrario. Cuando salí de Roma, no tenía para nada la idea de regresar. Mi plan era irme a la Premier, tenía contactos muy avanzados con un club inglés, pero así son las cosas del destino. Se produjo la llamada de Pepe Castro. Me llamó el Sevilla. Y si el Sevilla me llama… Me tocó la fibra sensible.

Tenemos una pandemia. Y resulta que el fútbol sigue siendo lo más importante de las cosas menos importantes. Aunque sin público.
La pandemia está siendo muy dura desde el punto de vista social y económico. Es algo que nunca habíamos vivido. Está todo dicho ya sobre esto, pero también soy de los que cree que tiene que servir para que nuestra sociedad sea mejor a nivel humano. Y bueno, el fútbol tuvo que tomar una decisión muy difícil, que era la de volver, aún hipotecando a la parte más importante que es la afición. Pero la vuelta del fútbol era necesaria.

Vámonos hasta los orígenes de Monchi. Llévanos a la Isla del León.
Mis orígenes están en San Fernando, Cádiz. Crecí en un barrio obrero, en una familia humilde en la que no había excesos, pero tampoco necesidades. Mi padre trabajaba en una constructora naval y nuestro piso era de la empresa. Mis padres se esforzaron para que sus hijos tuvieran una buena infancia y una educación. Yo estudié Derecho y uno de mis hermanos, Medicina.

Mucha gente no sabe que estuviste a prueba en el Real Madrid.
Pasó todo muy rápido. Me llevaron casi engañado (risas). La realidad es que no iba yo muy ilusionado con este tema. Fueron dos entrenamientos y me volví. Pero tuve una anécdota muy curiosa. Yo no llevé guantes porque en teoría no iba a probar sino a pasar un reconocimiento médico y firmar. Empecé a entrenar con el Castilla, y claro, no tenía los guantes. Se me acercó unos de los porteros de la cantera, se quitó los suyos y me los dejó. Ese portero era un tal Julen Lopetegui. El otro chico que estaba probando allí conmigo era Juanmi, el portero murciano que fue del Zaragoza. Y ahora su hijo juega en la cantera del Sevilla.

"Estaba todo firmado con el Almería en 2006. Decidí que era bueno un cambio y salir del Sevilla. Es muy anecdótico cómo sucedió todo. Yo estaba ya preparado para anunciar públicamente mi marcha, y lo íbamos a hacer en medio de la Semana Santa de Sevilla, para que no se desviara tanto la atención del rumbo del equipo, que era bueno (acabó ganando la primera Copa de la UEFA)"

El único equipo español que sí te tenía fichado como director deportivo fue el Almería.
Estaba todo firmado, en 2006. Decidí que era bueno un cambio y salir del Sevilla. Es muy anecdótico cómo sucedió todo. Yo estaba ya preparado para anunciar públicamente mi marcha, y lo íbamos a hacer en medio de la Semana Santa de Sevilla, para que no se desviara tanto la atención del rumbo del equipo, que era bueno (acabó ganando la primera Copa de la UEFA). Entonces, el día previsto para esa rueda de prensa, me levanto con fiebre alta y todo el cuerpo lleno de ronchas. ¡Tenía varicela! Por más que mi madre perjurara que ya la había pasado, ahí estaba la varicela. Y todo se retrasa. Y estar en la cama me hace pensar mucho. Llegamos a la semifinal de UEFA frente al Schalke 04 y yo no viajo con el equipo. Voy por mi cuenta y me mezclo mucho con la afición. Y recibo un cariño extraordinario. No podía irme. Llego a Sevilla, lo hablo con la familia y con Del Nido para dar marcha atrás a todo. Y luego tuve que ir a Almería a dar una rueda de prensa. El único director deportivo que ha dado una rueda de prensa con un equipo por el que nunca fichó....*

*accede a la entrevista completa en nuestro número 36. También disponible a través de la suscripción anual.